|
Tres veces
Quedar atada como un mástil bajo la turbia ola de la noche y con el grito quedarme en una rama partida.
Cómo será pasar sin detenerse amparada en una edad que deshoje la tristeza si toda tristeza puede ser un mástil todo mástil faro y sigo atada a una isla remota de sucesos.
Si me salvara la visión de alguna tierra sería más fácil quedar en imperiosa gravedad, tímida, prolongando la muerte, mientras… El mástil no es más que una ciudad enmudecida donde alguien dice: No conozco a este hombre, no lo he visto. Donde yo, Suspendida, contemplo mi vestido hecho jirones.
envio -Las aguas de la isla. Selección Poética.Revista Mar Desnudo...
|